Mensaje del Presidente


ANMB

4 de enero, 2017

Muy apreciados Académicos
Amigos y Colaboradores de la Academia Nacional Mexicana de Bioética, A. C.

En el resplandor de la aurora del presente año de 2017, por medio de la presente me permito enviarles un afectuoso saludo aunado a un fuerte abrazo, con la seguridad de que tuvieron unas festividades de fin de año en paz y en la cercanía de sus familias, en un contexto de serenidad, de reflexión y de interioridad donde el Yo pudiera reposar armoniosamente sobre sí, considerando además la conciencia moral, como forma concreta enfrente del Otro, cuestión más fundamental que la libertad y que sin embargo no nos vuelve a la violencia ni a la fatalidad, sino a una idea de infinito que se explica en una imposibilidad de sustraerse de la responsabilidad, en una movilidad del ser de andar siempre adelante, siendo precisamente la manera con que los sujetos nos desprendemos de lo relativo respondiendo a una totalidad, entendiendo que toda crítica de sí en la reflexión ya se sitúa después de la responsabilidad.

Esta Responsabilidad es una revelación Ética, en virtud de que es una relación con el infinito que controvierte, pero llama con urgencia hasta el punto de no dejar tiempo para volverse, debido a que la pura reflexión no puede tener la primera y la última palabra, tal vez pudiéramos considerar, que es el aumento progresivo de la responsabilidad sin erosionar la buena conciencia y en la vía de acciones orientadas a la búsqueda de las instituciones justas, que es esencialmente la intencionalidad de la Bioética en el marco de referencia de nuestra Academia en su misión con la sociedad.

En esta posición de nuestras acciones morales, se trata de pensar, más de lo que normalmente pensamos, teniendo como propósito fundamental la Mirada del horizonte abierto a un futuro inmediato del 2017, cuyo develamiento social y económico se esta dando en movimiento vertiginoso, debido a las contradicciones que como seres humanos podemos tener, convirtiendo en dilemas, las soluciones, dado que en ocasiones éstas pueden ser un mayor problema de lo que se busca resolver. Concebir y realizar el orden humano es instaurar un estado justo, que es, por consiguiente, la posibilidad de superar los obstáculos que amenazan a la libertad.

Es en este sentido, nuestro mayor deseo, que un servidor pueda proponer como finalidad última de la Mesa Directiva que me ha tocado encabezar en el periodo de 2016-2018 de nuestra querida Academia, a la propia Dignidad y libertad, es decir, a la ética y moral significadas en la calidad de las Personas que en búsqueda del Bien Común podamos observar y proponer conjuntamente que nada se pueda interponer en el infinito de la visión entre cielo y tierra en el intento de lograr los grandes retos que requiere nuestra Academia para consolidar la marcha de su historia, que ha sido de sobrevivir a pesar de todo.

En esta inteligencia, desde los primeros días del pasado septiembre al iniciar nuestra gestión, nuestra actividad ha sido Académica en torno a la Bioética, cuatro sesiones mensuales en el Hospital Infantil Privado Star Médica y un Congreso de Bioética, Investigación Clínica y Forense en la licenciatura de Ciencia Forense de la Facultad de Medicina de la UNAM y ahora al alba de 2017 tenemos ya la propuesta para nuestro XI Congreso Nacional y VIII Internacional, Bioética, Posmodernidad y Transhumanismo y otras acciones cuya finalidad es actualizar la esencia de los valores de nuestra Academia, que en breve daremos a conocer; acciones en las que sin duda sólo el compromiso de la responsabilidad ha sido el más importante para poder tener la confianza del horizonte y infinito de la Academia Nacional Mexicana de Bioética en este siglo XXI.

Muchas gracias
Dr. Enrique Mendoza Carrera
Presidente Academia Nacional Mexicana de Bioética, A. C.

 

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